La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) de Estados Unidos implementó un cambio definitivo en sus controles migratorios: el clásico sello en el pasaporte deja de ser una práctica habitual en el ingreso al país.

Lejos de tratarse de una falla administrativa o de un descuido del oficial de migraciones, esta medida formaliza el paso definitivo hacia un sistema completamente digital. Para el viajero, esto significa que la tinta y el papel de toda la vida se reemplazan por un registro electrónico conocido como formulario I-94.

Este cambio operativo busca agilizar el tránsito en los aeropuertos y reducir los tiempos de espera en los controles primarios, integrándose con tecnologías de reconocimiento biométrico y formularios automatizados. Aunque los sellos no desaparecen por completo —pueden utilizarse de forma excepcional en controles secundarios o ante un pedido expreso del pasajero—, ya no formarán parte de la rutina al pasar por ventanilla.

¿Esto significa que hay algún problema con mi ingreso?

Absolutamente no. La ausencia del sello físico no altera en lo más mínimo la legalidad de tu entrada al país ni significa que el sistema no te haya registrado. Todo el proceso migratorio queda respaldado de manera digital en el sistema de la CBP.

¿Qué cambia en la práctica y qué tenés que hacer?

El cambio principal es documental y requiere una pequeña adaptación en el hábito del viajero:

  • Verificá tu ingreso en línea: Tras pasar por migraciones, el comprobante oficial de tu admisión y el tiempo autorizado de permanencia quedan registrados en el formulario electrónico I-94.
  • Guardá una copia: Podés consultar, descargar e imprimir tu I-94 desde el sitio web oficial de la CBP o a través de su aplicación móvil (CBP Link). Es muy recomendable conservar una copia digital o impresa en tu teléfono o equipaje.
  • Revisá la fecha límite: Lo más importante es chequear que la fecha de permanencia autorizada sea correcta. Si encontrás algún error, debés gestionarlo cuanto antes ante una oficina de Deferred Inspection o mediante los canales oficiales de asistencia dentro de los 30 días posteriores a tu entrada.
  • ¿Y si quiero el sello de recuerdo? Si te gusta conservar el registro físico en tu pasaporte, podés solicitárselo amablemente al oficial de migraciones durante el control, aunque su otorgamiento quedará sujeto a criterio de la autoridad en el momento.

En definitiva, el clásico sello se despide de los aeropuertos estadounidenses para darle lugar a la era digital. A partir de ahora, tu mejor aliado en el pasaporte no será la tinta, sino un registro web que te permitirá viajar con total tranquilidad.