Nuestro eslogan es «Viajar y Vivir». No es una frase bonita que elegimos como estrategia de marketing, es la razón por la que existimos: creemos que la vida entera es un viaje. Algunos lo recorren con soltura y alegría, a otros les toca un tramo difícil y complicado. Pero al final todos estamos en camino hacia algo. Y lo más hermoso nunca es solo llegar — es lo que se vive en el recorrido.
Hace dos años esa idea todavía no tenía nombre. Hoy te contamos cómo empezó.
Cómo empezó todo (sin planearlo)
Hola, soy Dino Rampini, fundador, junto a mi esposa Naibet, de Eland Travel y te cuento que en 2019 llegué a Buenos Aires desde Venezuela. No venía con la idea de dedicarme al turismo — yo soy ingeniero civil, pero mi verdadera pasión y vocación siempre fue la radio y el marketing. Allá en Venezuela había manejado la publicidad de un par de agencias de viajes, que con el tiempo se volvieron amigos. Nunca imaginé que esa experiencia iba a terminar siendo la base de todo lo que vino después.
Cuando llegué a Buenos Aires, mi esposa Naibet ya trabajaba como vendedora en una agencia de viajes nacida en Brasil, dedicada a acompañar a familias venezolanas en uno de los viajes más difíciles que existen: dejar su país y empezar de nuevo en otro. Yo intenté abrirme camino en radio y marketing, pero el espacio no aparecía, al memos no de forma rentable y un día surgió la oportunidad de cubrir a Nai en la agencia — y ahí, sin buscarlo, me picó el bicho del turismo.
Desde ese momento no me pude despegar. Descubrí que lo que realmente me apasionaba no era vender un pasaje, sino todo lo que pasaba después: organizar el viaje, imaginar el reencuentro, y después escuchar la historia de vuelta — la emoción de haber encontrado a la familia, de haber podido traer a alguien desde Venezuela hasta acá.
De acompañar el viaje más difícil, a acompañar todos los demás
Eland nació ahí: acompañando a familias venezolanas en el viaje de reconstruir su vida en Argentina. Fue nuestro primer «Viajar y Vivir» — el más duro, pero también el que le dio sentido a todo lo que vino después.
Hoy esa misma esencia se transformó y se amplió. Seguimos acompañando a venezolanos, pero ahora también a:
- Argentinos que quieren reecontrarse con sus raices en Europa y el mundo o simplemente sumar experiencias a su viaje de vida conociendo diferentes rincones del mundo.
- Venezolanos ya instalados acá que quieren recorrer Argentina.
- Extranjeros que llegan a descubrir Buenos Aires y el resto del país.
El nombre Eland tampoco es casualidad: es un acrónimo de nuestra familia — Ezio, Leandro, Amelie, Naibet, Dino. Cada viaje que armamos lleva ese mismo espíritu de familia y de «Viajar y Vivir»: no vendemos paquetes, ayudamos a que cada persona viva un pedazo de su historia que va a recordar para siempre con una sonrisa en los labios y alegría en el corazón.
Dos años después
En estos dos años pasamos de vender pasajes sueltos a construir salidas grupales, sistemas propios, y una forma de trabajar que se parece cada vez más a lo que soñábamos cuando esto era apenas una idea. Seguimos siendo una agencia chica, pero con una obsesión grande: que cada viaje que armamos se convierta en una parte linda, importante y especial de la vida de quien lo vive — no solo un destino, sino un pedazo de su historia.
Gracias por seguir esta historia, por confiar, y por dejarnos ser parte de tu viaje. Si todavía no viajaste con nosotros, este es un buen momento para escribirnos y contarnos qué viaje estás soñando. Queremos acompañarte, siempre, a VIAJAR Y VIVIR.